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Hito histórico: Un investigador del IIDYPCA y su equipo obtienen la primera patente de la UNRN por un sistema inédito de iluminación pública a demanda

Desarrollado por el Dr. Santiago Conti junto a un equipo de estudiantes y graduados, el proyecto resuelve una problemática comunitaria en Bariloche y pone en evidencia el valor insustituible del tiempo, la permanencia y el financiamiento sostenido en los procesos de investigación científica.



La Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y el CONICET alcanzaron un logro institucional sin precedentes: la concesión de la primera patente de invención en la historia de la UNRN. Se trata de un sistema de iluminación pública a demanda sin antecedentes registrados a nivel mundial, concebido por el grupo impulsado por el Dr. Santiago Conti, investigador del Centro de Estudios Patagónicos y de Fronteras (CEPAF) en el del Instituto de Investigación en Diversidad Cultural y Procesos de Cambio (IIDYPCA – UNRN/CONICET), junto a Ismael Fernández y Sabina Buss, ex-estudiantes y graduados de las carreras Ing. Electrónica e Ing. Ambiental de la Sede Andina de la UNRN.



La tecnología desarrollada propone una respuesta innovadora a un desafío global: cómo garantizar la iluminación de calles y caminos, sean tanto urbanos, peri-urbanos o rurales, minimizando el consumo energético y la afectación o contaminación lumínica del ambiente nocturno. A diferencia de las luminarias urbanas tradicionales, o aquellas que funcionan con sensores de movimiento, este dispositivo permite que la luz se encienda únicamente cuando una persona decide activarla mediante una aplicación en su teléfono celular (vía Bluetooth), generando una "estela" luminosa solo durante su trayecto. De este modo, se evita el encendido permanente e innecesario por fauna o movimientos circunstanciales, reduciendo drásticamente la contaminación lumínica y el impacto sobre la biodiversidad, al tiempo que se ofrece seguridad a los peatones.


De la demanda comunitaria a la co-construcción de conocimiento

El proyecto nació a partir de un problema concreto de la comunidad barilochense. En 2014, la Junta Vecinal de Villa Los Coihues buscaba conciliar dos posturas: la solicitud de mayor iluminación por seguridad y la defensa de la oscuridad para preservar la fauna nocturna y la visibilidad del cielo estrellado. Tras una asamblea vecinal, surgió el "Plan Director de Iluminación Respetuosa".

El desafío llegó a las aulas universitarias a través de la asignatura interdisciplinaria “Ciencia, ética e intervención socioproductiva y ambiental”, coordinada por el Dr. Conti. Allí se inició un proceso participativo, inspirado en enfoques de la Psicología Comunitaria y las Tecnologías Sociales, entre la universidad y el barrio para diseñar una solución técnica con impacto social directo.




Dar tiempo a los procesos: la clave de la permanencia

Uno de los aspectos más significativos de este hito es que la innovación científica requiere tiempo, continuidad y compromiso. Lejos de ser un resultado inmediato, la patente es el fruto de un proceso de investigación y desarrollo que se extendió durante casi una década.

El proyecto trascendió el aula gracias al compromiso de estudiantes como Ismael Fernández (Ingeniería Electrónica) y Sabina Buss (Ingeniería Ambiental), quienes continuaron trabajando voluntariamente tras finalizar la cursada. El equipo perfeccionó los prototipos iniciales, instaló una prueba piloto con tres luminarias en el barrio durante 2023, validó su funcionamiento mediante encuestas con vecinos y llevó adelante el complejo proceso de registro ante el INPI (Instituto Nacional de la Propiedad Industrial), que culminó exitosamente con la concesión del título.

Esta trayectoria demuestra que la producción de conocimiento transformador exige maduración, prueba en campo, validación con actores clave y el sostén de equipos de trabajo a lo largo del tiempo.


Defender la ciencia pública y sus tiempos en el contexto actual

La concreción de esta primera patente cobra una relevancia especial en el escenario nacional actual, atravesado por restricciones presupuestarias y políticas de desfinanciación que amenazan al sistema científico y tecnológico argentino. Al mismo tiempo, invita a seguir pensando en modelos de desarrollo tecnológico que surjan de demandas concretas y problemáticas reales de los territorios.

Experiencias como la liderada por el Dr. Santiago Conti ponen de manifiesto que los grandes avances no surgen de forma instantánea ni bajo lógicas de inmediatez. Cuando se desfinancia la ciencia o se interrumpen las trayectorias de docentes, investigadores y estudiantes, lo que se pone en riesgo es precisamente la capacidad de dar tiempo a estos procesos complejos de co-construcción y soberanía tecnológica.



"No se trata solamente de tener una buena idea, sino de comprender cómo una comunidad aborda una problemática y encontrar cuál puede ser el aporte de la universidad desde la tecnología y el conocimiento. Las necesidades sociales también tienen que tener su versión tecnológica", sintetiza Conti.

Con la patente otorgada, la UNRN y el CONICET poseen los derechos sobre esta invención y podrán avanzar en acuerdos para su transferencia e implementación en municipios, cooperativas eléctricas y sectores socioproductivos, reafirmando el compromiso indiscutible de la universidad pública con el desarrollo regional y la sostenibilidad ambiental.


 
 
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